Sopa de langosta
1- Quitar la cola de la langosta. Con el caldo de las patas hacia arriba, cortar el cuerpo a lo largo. Sacar el hígado y las huevas si es hembra. Reservar esas partes en la nevera. Extraer la carne y cortarlas en trozos del tamaño de un bocado. Las cubrimos y las dejamos en la nevera. Cortar el caparazón en trozos considerables.

2- Derretir la mitad de la mantequilla a fuego lento y añadir los trozos de caparazón. Freírlos hasta que algunos trocitos dorados empiecen a engancharse al fondo de la cazuela. Añadir la zanahoria, el puerro, la cebolla, el apio y el chalote. Freírlos durante un par de minutos. Añadir el coñac y dejar que burbujee 1 minuto. Incorporar el agua, la pasta de tomate y un pellizco de sal. Llevarlo a ebullición. Reducir la temperatura y dejarlo 30 minutos que se cueza para luego colar el caldo.

3- Derretir el resto de la mantequilla y añadir el hígado de la langosta y las huevas si es hembra. Incorporar la nata y batir bien hasta que se mezclen los ingredientes. Retiramos del fuego y lo reservamos.

4- Ponemos harina en un cuenco y añadimos un par de cucharadas de agua fría. Lo batimos y añadimos un poco de caldo hasta obtener una crema liquida.

5- Llevar el resto de caldo de langosta a ebullición y añadir la mezcla de harina. Dejar que hierva a fuego lento durante 5 minutos a la vez que lo removemos. Colar la mezcla de huevas, hígado y nata sobre la cazuela. Reducir el fuego e incorporar la carne de la langosta que teníamos en la nevera. Dejamos cocer a fuego lento hasta que se caliente.

Ingredientes (para 4 personas):

– 1 zanahoria pequeña rallada
– 1 puerro finamente picado
– 1 cebolla pequeña picada
– 40 gramos de mantequilla
– 1 tallo de apio finamente picado
– 50 ml. de vino blanco seco
– 2 chalotes finamente picados
– 450 gramos de langosta cocida
– 1 cucharada de pasta de tomate
– 1,3 litros de agua
– 3 cucharadas de coñac o brandy
– 6 cucharadas de harina
– Sal y pimienta
– 125 ml. de nata para montar
– Cebollino fresco troceado para adornar