Receta de crema de calabacín con queso azul
Ahora que las bajas temperaturas empiezan a notarse cada vez más y el frío ha hecho acto de presencia, es un buen momento para tomar platos calientes que ayuden al cuerpo a entrar en calor además de aportar numerosos nutrientes al mismo. Esta receta de crema de calabacín con queso azul es perfecta para tomar durante estas fechas y seguramente hará las delicias de todos tus invitados.

Si quieres probar algo realmente delicioso, no pierdas detalle y toma buena nota de los ingredientes que vas a necesitar para elaborar esta crema y ponte rápidamente manos a la obra.

Ingredientes

– 2 calabacines
– 1 cebolla
– 500 ml de leche
– 500 ml de agua
– 150 g de queso azul
– 1 cucharadita de sal
– 1 cucharadita de pimienta blanca
– 4 cucharadas soperas de AOVE

Elaboración de la crema de calabacín con queso azul

Como verás enseguida se trata de una receta muy sencilla de hacer y sin nada de complicación por lo que la puedes hacer cuando más te apetezca. En primer lugar debes coger los calabacines y picarlos en pequeños trozos. Acto seguido coge la cebolla y pica finamente al igual que has hecho con los calabacines. Pon un poco de aceite de oliva en una cazuela y cuando esté caliente, añade los dos calabacines junto con la cebolla. Pasados unos 5 minutos y cuando veas que han cambiado de color puedes añadir el agua junto con la leche. Tapa la cazuela y deja cocinar durante unos 20 minutos más o menos para que el conjunto vaya cogiendo algo de cuerpo.

Receta de crema de calabacín con queso azul

Añadir el queso azul a la crema

Acto seguido debes añadir el queso azul y batir todo con la batidora hasta conseguir una crema ligera y suave. Salpimenta al gusto y vuelve a dejar hervir durante un par de minutos. Pasado el tiempo retira la crema de calabacín del fuego y ya puedes disfrutar de la misma cuando quieras. Como consejo personal y para disfrutar mucho más de este plato puedes añadir a esta deliciosa crema de calabacín con queso azul, un poco de nueces picadas por encima además de un poco de queso troceado y unos crujientes picatostes. Sirve la crema en pequeños cuencos y disfruta de esta deliciosa receta ideal para estos meses de frío y con la que rápidamente entrarás en calor. Un plato muy sencillo y fácil de hacer que seguro gusta por igual tanto a grandes como a pequeños en estos meses de frío y de bajas temperaturas.