Receta de cheesecake de mascarpone
Si eres de aquellos a los que les gusta un buen postre casero no debes perder detalle y tomar muy buena nota de esta receta de cheeesecake de mascarpone ya que te va a encantar. Se trata de una receta muy sencilla y fácil de elaborar y que es perfecta para poner la guinda a una comida o cena entre amigos o familiares.

Toma buena nota de los ingredientes que vas a necesitar para hacer este delicioso postre y ponte manos a la obra.

Ingredientes

– 75 g de mantequilla a temperatura ambiente
– 125 g de galletas tipo digestive
– 390 g de queso para untar
– 160 g de azúcar
– 195 g de queso mascarpone
– 3 huevos
– 10 g de extracto de vainilla

Elaboración del cheesecake de mascarpone

En primer lugar debes precalentar el horno a unos 180 grados. Para hacer la base del cheesecake debes triturar las galletas con la ayuda de una batidora. Acto seguido mezcla el polvo de galleta con la mantequilla a temperatura ambiente. Remueve bien hasta obtener una especie de pasta que será la base de la cheesecake. Seguidamente extiende la pasta por toda la base del molde como puede ser el caso de este molde desmontable de color marrón y mete el mismo en el frigorífico para que coja cuerpo. Mientras tanto debes elaborar lo que será el relleno de la tarta. Para ello coge un bol y añade el queso crema junto con el azúcar. Mezcla bien y añade el queso mascarpone junto con el extracto de vainilla y los huevos de uno en uno. Mezcla todo bien hasta obtener una masa homogénea. Acto seguido debes verter la masa encima de la base de galleta. Mete el molde en el horno y hornea al baño maría durante una hora. Pasado el tiempo debes bajar la temperatura a unos 160 grados y hornear durante unos 30 minutos más.

Receta de cheesecake de mascarpone

Sacar del horno y dejar enfriar

Pasado el tiempo debes apagar el horno y dejar enfriar la tarta dentro del horno y con la puerta semiabierta. Cuando el cheesecake se haya enfriado puedes desmoldar con mucho cuidado y meter en la nevera durante toda la noche. Para evitar que el cheesecake se pueda romper es esencial que la metas durante toda la noche en la nevera. Antes de degustarla puedes ponerle por encima un poco de mermelada de frutos rojos para conseguir que esté más jugosa. Como puedes ver, se trata de una receta muy fácil de hacer y que es perfecta para tomar en la merienda junto a un buen café caliente.