Croquetas de coliflor
Dicen que si algún ingrediente no te gusta pero te obligan a comerlo lo mejor es ocultarlo dentro de otro que te guste. Esto sucede mucho con la coliflor, una verdura con unas propiedades extraordinarias pero que a mucha gente no le gusta por su sabor u olor. Pero en la cocina se pueden hacer mil trucos para que puedas comer coliflor prácticamente sin enterarte un una buena forma de ello es haciendo precisamente unas croquetas de coliflor, auténtica delicia para el paladar.

Toma nota de los ingredientes que necesitamos: 1 coliflor pequeña, 1 cebolla pequeña, leche, harina, sal, nuez moscada (opcional), pimienta negra molida, aceite de oliva, 1 huevo y pan rallado. Si ya lo tienes todo, no te lo pienses más y anímate a preparar esta receta que en mi casa ha cautivado a toda la familia.

Primero corta la coliflor en cuatro trozos y ponlos a hervir en abundante agua hasta ver que se ablande. Luego retira del fuego y deja escurrir. Seguidamente, con la ayuda de un tenedor debes chafar hasta que obtengas una especie de pasta. Coloca aceite en una sartén, sofríe la cebolla bien picada y cuando esté doradita añadiremos la pasta de la coliflor. Aquí es importante que remuevas bien con un cucharón de madera para que se fusionen bien los ingredientes y, pasados dos o tres minutos, añade un chorrito de leche. Continua removiendo y añade una cucharada de harina (o dos dependiendo de si está muy espeso o poco) para que la bechamel vaya cogiendo consistencia.

Para terminar espolvorea con nuez moscada, pimienta negra molida y una pizca de sal. Removemos el conjunto y retira para que se vaya enfriando, lo ideal es dejarlo en la nevera al menos un par de horas. Ahora sí, procedemos a preparar las croquetas, de la forma y tamaño que queramos. Las pasamos por huevo batido, harina y pan rallado de modo que queden bien rebozadas y solamente faltará freírlas para que queden crujientes y muy ricas.